Agricultura campesina en Talagante lucha contra alza de insumos, venta de terrenos y abuso de intermediarios

 La agricultura campesina en la provincia de Talagante se encuentra en una encrucijada, enfrentando una serie de desafíos que amenazan su sostenibilidad y el bienestar de los agricultores.

 Según Manuel Gross, director provincial de INDAP en Talagante, los principales problemas que aquejan al sector son la venta de predios para construir parcelas de agrado, el alza de los insumos y el abuso de los intermediarios en la compra de los productos.

 

La venta de tierras agrícolas para construir parcelas de agrado ha provocado una disminución de la superficie cultivable en la provincia. Esto no solo afecta la producción de alimentos, sino que también desplaza a los agricultores y sus familias, quienes pierden su fuente de sustento y su arraigo a la tierra.

El director de INDAP reconoce que a veces los agricultores cometen el error de repetir cultivos exitosos del año anterior, lo que provoca un aumento de la producción de ese producto y una consiguiente baja de precios.

Esto demuestra la necesidad de una mejor planificación de la producción y de una mayor diversificación de los cultivos.

 

Los intermediarios que compran los productos a los agricultores suelen pagar precios muy bajos, aprovechándose de la necesidad de los productores por vender sus cosechas.

Sin embargo, estos mismos intermediarios revenden los productos a precios mucho más altos al consumidor final, generando una gran diferencia que no beneficia a los agricultores.

El director de INDAP pone como ejemplo el caso del choclo, cuyo precio se mantiene cercano a los 300 pesos por unidad, a pesar de que los agricultores reciben un precio mucho menor.

 

El aumento de los precios de los insumos agrícolas, como fertilizantes, pesticidas y semillas, ha encarecido los costos de producción para los agricultores.

Esto reduce sus márgenes de ganancia y dificulta su capacidad para competir en el mercado. El alza de los insumos se ha agudizado tras la pandemia, alcanzando un 60% en algunos casos, lo que ha generado una gran preocupación en el sector.

 

Manuel Gross también señala que a menudo no se reconoce la importancia de la agricultura y el campesinado en la vida humana. La agricultura campesina no solo produce alimentos, sino que también cumple un papel fundamental en la conservación del medio ambiente, la protección de la biodiversidad y el mantenimiento de la cultura y las tradiciones rurales.

La agricultura campesina en la provincia de Talagante enfrenta una serie de desafíos complejos que requieren soluciones integrales.

Es necesario que las autoridades, los agricultores y la sociedad en su conjunto trabajen juntos para encontrar alternativas que permitan garantizar la sostenibilidad de la agricultura campesina, el bienestar de los agricultores y la seguridad alimentaria de la población.

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