El asentamiento se encuentra emplazado directamente en la ribera del río Mapocho y alberga a más de 600 familias, lo que se traduce en aproximadamente 2.000 personas, entre las que se cuentan niños y adultos mayores.
El diputado señaló que cada vez que se registran precipitaciones y sistemas frontales intensos en la zona, se activa de forma inmediata el protocolo de emergencia, las salidas preventivas y los operativos de evacuación.
Sin embargo, cuestionó que el Estado no ha sido capaz de enfrentar con una posición y una salida definitiva este problema recurrente.
Cada crecida del caudal pone en peligro inminente la vida de cientos de personas expuestas de forma permanente, quienes al perder sus precarias viviendas quedan expuestas a terminar en la calle, agravado por la carencia de redes familiares de apoyo.
Asimismo, recordó antecedentes previos relacionados con las visitas de autoridades de alta jerarquía, mencionando que la primera dama estuvo presente en uno de los albergues habilitados cuando se produjo una salida del río Mapocho durante el mes de abril, instancia en la que también manifestó su profunda preocupación por la vulnerabilidad de las familias.
Pese a dichos hitos y a los avisos de nuevos sistemas frontales que se proyectan incluso hasta el mes de noviembre, la situación habitacional sigue sin resolverse de fondo.
La persistencia de las lluvias y el anuncio de nuevos sistemas frontales mantienen en alerta roja a las más de 2.000 personas del campamento Ribera del Río.
Mientras las medidas sigan dependiendo de albergues temporales y evacuaciones de emergencia, el llamado del diputado busca acelerar una respuesta interinstitucional permanente que evite una tragedia mayor en la provincia.