"El coipo
es un animal que está protegido por la Ley de Caza y su reglamento, y está
considerado como una especie vulnerable
en su estado de conservación y, además, con densidades poblacionales reducidas". Con estas palabras, Katherine Daza Cortés, Encargada
Regional de Protección de Recursos Naturales del SAG de la Región
Metropolitana, relevó la importancia de la protección de la fauna nativa a
propósito del rescate de un ejemplar de esta especie reportado el pasado fin de
semana en el sector de Villa Chacra San Pedro.
La autoridad
del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) enfatizó que, bajo este escenario de vulnerabilidad,
"es un animal que debemos proteger y mantener a salvo de perros, como fue
el fin de semana el rescate realizado", haciendo alusión al operativo que
salvó la vida de este mamífero (<i>Myocastor coypus</i>) cuando era perseguido
por caninos en la zona habitacional.
<b>Recomendaciones a la comunidad
ante hallazgos de fauna silvestre</b>
Frente a este
tipo de acontecimientos, Katherine Daza realizó un llamado directo a la
ciudadanía sobre cómo actuar de forma correcta cuando se detecte un animal
silvestre en peligro:
Si la
comunidad ve a un ejemplar de fauna silvestre involucrado en una situación
de riesgo, o que requiera un rescate porque está imposibilitado de
moverse, se debe llamar al
Servicio Agrícola y Ganadero. El personal del SAG entregará las
sugerencias y pasos a seguir para tratar al animal. Como
alternativa, se puede coordinar el traslado inmediato del ejemplar a un
centro de rescate autorizado. El listado oficial de estos recintos se
encuentra disponible en la página web del servicio.
Este
pronunciamiento del SAG se originó tras el procedimiento llevado a cabo por
Carabineros de la 24ª Comisaría de Melipilla, en conjunto con el personal de
Seguridad Pública y el Departamento de Emergencia de la Municipalidad de
Melipilla.
Las alarmas se
encendieron tras un aviso vecinal que alertaba sobre la presencia del coipo
siendo acosado por una jauría, lo que activó de inmediato el protocolo de intervención
amparado en la Ley de Caza N.º 19.473 y el Decreto Supremo N.º 5.
Gracias a la
rápida coordinación de los equipos, el coipo fue rescatado de manera segura y,
tras verificar que se encontraba en buenas condiciones, fue liberado
exitosamente en su hábitat natural para asegurar su conservación.