Una grave contingencia ambiental tiene en alerta a los habitantes de Talagante. Desde hace más de una década, los vecinos de sectores colindantes al Estadio Lucas Pacheco y la Nueva Imperial sufren episodios recurrentes de olores putrefactos atribuidos a la planta procesadora de cebada Maltexco.
La situación se ha tornado insostenible en los últimos días, provocando malestar físico entre los pobladores y obligando a la suspensión de entrenamientos deportivos en la zona.
En conversación sobre este problema, el concejal Fernando González expresó su profunda preocupación por la afectación a la calidad de vida y salud de la comunidad.
Según explicó la autoridad local, la problemática persiste a pesar de que en 2022 la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) sancionó a la empresa con una multa de $1.300 millones y la obligó a ejecutar un plan de cumplimiento.
Ante el riesgo de que una nueva intervención vuelva a demorarse años, el concejal hizo un llamado urgente a la comunidad para ingresar denuncias formales en la plataforma de la SMA.
Paralelamente, la indignación vecinal va en aumento, con grupos de residentes organizándose a través de redes sociales para impulsar manifestaciones de protesta.
Frente a una burocracia estatal que avanza a "ritmo de tortuga" y una infraestructura industrial que vuelve a colapsar, la comunidad de Talagante exige que las instituciones actúen con la rapidez que la salud pública requiere.
La solución no puede esperar otros seis años; la tranquilidad y el aire limpio de los vecinos deben ser la prioridad inmediata.