
¿Puedo tomar alcohol si consumo medicamentos? Lo que debes saber antes de brindar en estas Fiestas Patrias
Empanadas, asado y celebraciones se combinan con alcohol y tratamientos para enfermedades crónicas, una mezcla que cada septiembre elevan las visitas a urgencias. Expertos llaman a disfrutar con responsabilidad y no suspender terapias.

Las Fiestas Patrias son sinónimo de alegría y reencuentro, pero también representan un período crítico para la salud. Según la Radiografía del Consumo Riesgoso de Alcohol del año pasado, la ingesta en estas festividades puede llegar a quintuplicar el riesgo de terminar en urgencias. Y si a esto se suma que, según reportes del Ministerio de Salud, las consultas por patologías digestivas y descompensaciones cardiovasculares sufren un alza sostenida durante septiembre, es importante celebrar, pero con responsabilidad.
Por ejemplo, la hipertensión es una de las condiciones más prevalentes del país y factor clave en complicaciones cardiovasculares. Durante Fiestas Patrias, el consumo de sal se dispara con embutidos, carnes procesadas y conservas, generando retención de líquidos y crisis hipertensivas, sobre todo si se suma el alcohol en esta ecuación.
Este es uno de los aspectos más riesgoso y menos visible de estas celebraciones, la interacción entre el alcohol, las comidas y los medicamentos de uso diario para condiciones crónicas como la hipertensión o la diabetes. Juan Carlos Calderón, químico farmacéutico de Farmacias Ahumada, explica que mezclar alcohol con fármacos puede generar interacciones complejas; este es el caso de los anticoagulantes que, si se mezclan, aumenta el riesgo de hemorragias. También el uso de analgésicos comunes como el paracetamol o antiinflamatorios para aliviar la resaca puede incrementar la toxicidad hepática y gástrica, irritando aún más el estómago tras las comidas pesadas.
Ahora, en los pacientes diabéticos, combinar bebidas alcohólicas con tratamientos hipoglucemiantes o insulina puede gatillar bajas de azúcar severas e indeseadas, que pueden llegar a ser muy peligrosas. "No se trata de prohibir todo, sino de saber qué combinaciones requieren más cuidado", agrega.

El error que más se repite: suspender el tratamiento por cuenta propia
Uno de los errores más comunes en estas fechas es suspender el medicamento habitual para 'poder tomarse un trago'. “Interrumpir un tratamiento antihipertensivo o para la diabetes por un par de días genera un efecto rebote peligroso, elevando el riesgo de sufrir crisis agudas. El tratamiento debe mantenerse en los horarios indicados, porque suspenderlo puede generar una descompensación más grave que cualquier exceso puntual", señala Calderón.
El profesional explica que "usar alarmas en el celular, pastilleros semanales o aplicaciones de recordatorio puede hacer una gran diferencia, especialmente cuando los horarios de comida y sueño cambian". Otra recomendación es asociar la toma del medicamento con un momento o hábito fijo del día -como el desayuno, la hora de acostarse o lavarse los dientes-, para crear un hábito más automático.
Además, para minimizar riesgos, sugiere tomar los medicamentos con agua, evitando mezclarlos con alcohol, jugos cítricos o bebidas gaseosas, ya que pueden alterar la absorción. También es importante leer el prospecto o consultar en la farmacia sobre posibles interacciones con alimentos comunes durante estas fechas, como lácteos, cafeína o suplementos. "Pequeños ajustes, como separar la toma del medicamento de las comidas principales o del consumo de alcohol, pueden reducir significativamente la probabilidad de efectos adversos", señala el farmacéutico.
Señales de alerta que requieren atención
A pesar de los resguardos que se puedan tomar, algunos síntomas no deben ignorarse durante las celebraciones. Dolor de cabeza intenso y repentino, visión borrosa, mareos severos, dificultad para respirar, dolor en el pecho, confusión o debilidad en un lado del cuerpo pueden indicar una crisis hipertensiva, una descompensación diabética o un evento cardiovascular.
Ante cualquiera de estas señales, Calderón es enfático en indicar que se debe detener de inmediato el consumo de alcohol y alimentos, medir la presión arterial si es posible y acudir a un servicio de urgencia sin demora si los síntomas persisten o empeoran.
Celebrar con responsabilidad no significa renunciar a pasarlo bien. El profesional concluye que el autocuidado consciente es la mejor herramienta de prevención: "Disfrutar de nuestras tradiciones no exige poner en riesgo la salud. Al informarnos, mantener las terapias vigentes y moderar los excesos, impulsamos un entorno protector donde Chile se cuida de forma activa en cada hogar, garantizando festejos seguros para todas las familias".
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