En una emotiva y nostálgica ceremonia realizada durante la tarde de este viernes, la comunidad hospitalaria y autoridades locales se congregaron para concretar el cierre definitivo de las antiguas dependencias del Hospital San José de Melipilla, ubicadas en calle O'Higgins 551, recinto que durante 185 años prestó atención de salud a la provincia.
Sin embargo, el evento estuvo marcado por un hito inesperado: el anuncio de renuncia de su director, el Dr. Óscar Vargas Duranti.
A la ceremonia asistieron autoridades parlamentarias, regionales, provinciales y comunales, representantes de Carabineros, el exdirector del recinto, dirigentes de gremios de la salud y miembros de agrupaciones comunitarias y de voluntarios.
Durante el desarrollo del acto, representantes de cada uno de los estamentos dirigieron palabras cargadas de recuerdos y reconocimiento a las instalaciones que albergaron la historia sanitaria de la comuna por casi dos siglos.
El último en hacer uso de la palabra fue el Dr. Óscar Vargas, quien en su intervención rescató un pasaje poco conocido de la historia local, recordando a Emeterio Goyenechea, benefactor melipillano que asumió de manera personal el financiamiento del recinto de salud en tiempos críticos.
Asimismo, el facultativo repasó los principales logros y desafíos afrontados durante su gestión al mando del centro hospitalario, destacando tres hitos fundamentales que marcaron a la institución.
Luego vino la sorpresa: tras cinco años en el cargo -dos de ellos mediante el sistema de Alta Dirección Pública (ADP)-, el Dr. Óscar Vargas hizo pública su renuncia a la dirección del Hospital.
En entrevista con Radioprensa, el doctor Vargas abordó los motivos de su dimisión, y explicó que responde al cumplimiento de la meta personal que se había trazado, sumado al desgaste familiar que conlleva la alta exigencia del cargo.
Consultado sobre si su decisión se vio influenciada por publicaciones en su contra aparecidas en medios de comunicación y redes sociales, el Dr. Vargas abordó derechamente los ataques anónimos.
En la misma línea, profundizó sobre las causas de estas agresiones mediáticas, atribuyéndolas a las determinaciones complejas pero necesarias que debió adoptar en el ejercicio del mando directivo.
Finalmente, el facultativo detalló que la decisión había sido informada con anticipación a sus colaboradores más cercanos para coordinar el traspaso y preparar el cierre de esta etapa.
Con la salida del Dr. Vargas y el traslado definitivo a las nuevas y modernas dependencias del Hospital de Melipilla, la institución inicia una nueva etapa en la historia de la salud pública comunal y provincial.