La comunidad católica de Talagante conmemoró el pasado domingo la festividad de Corpus Christi con una ceremonia encabezada por el obispo de Melipilla, Cristián Contreras Villarroel, en la parroquia Inmaculada Concepción.
La celebración incluyó la renovación de la misión de los ministros extraordinarios de la Eucaristía y una multitudinaria procesión con el Santísimo Sacramento por los alrededores de la Plaza de Talagante, donde se instalaron cuatro altares especialmente adornados junto a tradicionales alfombras confeccionadas con aserrín de colores.
Durante la homilía, el obispo destacó el significado de esta solemnidad para la Iglesia Católica, resaltando la presencia de Cristo en la Eucaristía y la importancia de vivir la fe más allá de las celebraciones litúrgicas, especialmente a través de la solidaridad y el servicio a quienes más lo necesitan.
La jornada reunió a sacerdotes, diáconos, cuasimodistas, catequistas y numerosos fieles de la comuna, quienes participaron activamente de una de las celebraciones religiosas más importantes del calendario católico.