La Municipalidad de Talagante prepara la realización de una nueva versión de la Fiesta de la Chilenidad, actividad programada para septiembre y que este año estará marcada por un escenario económico más restrictivo para los municipios del país.
El alcalde Sebastián Rosas explicó que la organización del evento no ha estado exenta de dificultades, debido a las restricciones presupuestarias y a la oposición que algunos concejales manifestaron respecto de su realización.
La autoridad aseguró que la fiesta tendrá un carácter austero, pero que esto no significará reducir la calidad de una actividad que tradicionalmente se caracteriza por ser familiar, contar con altos estándares de seguridad y ofrecer alternativas tanto para adultos como para niños.
Rosas señaló además que el municipio deberá realizar ajustes en otras actividades programadas durante el año, suspendiendo algunas y reduciendo o adecuando presupuestos en otras, con el objetivo de disminuir considerablemente los costos y priorizar las necesidades más urgentes de la comuna.
Entre las actividades que no se realizarán este año se encuentra la tradicional cena de los funcionarios municipales, cuyos recursos, según explicó el alcalde, serán destinados a otras necesidades del municipio.
Finalmente, Sebastián Rosas reconoció que el aumento en el precio de los combustibles ha representado un impacto importante para las finanzas municipales, afectando de manera significativa el presupuesto anual.
Frente a este escenario, el alcalde señaló que el municipio deberá “apretarse el cinturón”, manteniendo las actividades prioritarias, pero aplicando medidas de austeridad para enfrentar las restricciones económicas.