TUna jornada de profunda inquietud se vivió en la comuna de Talagante a raíz de la viralización masiva de registros audiovisuales que mostraron agresiones físicas entre estudiantes vinculados al Liceo Politécnico.
Los episodios, ocurridos de forma casi simultánea, volvieron a poner en el centro del debate la efectividad de las medidas de convivencia escolar y la seguridad en los entornos educativos comunitarios.
El primer incidente tuvo lugar en pleno centro de Talagante, donde un grupo de estudiantes protagonizó un violento enfrentamiento en la vía pública.
A plena luz del día y a la vista de los transeúntes, las alumnas se enfrascaron en una pelea que incluyó golpes y agresiones físicas de diversa consideración, hecho que fue grabado por testigos y compartido ampliamente en distintas plataformas digitales.
Paralelamente, al interior de las dependencias del propio liceo se registró un segundo hecho violento entre dos alumnos varones.
La riña, ocurrida en el patio de la institución, requirió la intervención directa de personal del establecimiento para frenar la agresión, generando preocupación inmediata entre el cuerpo docente, apoderados y la comunidad escolar.
Frente a la repercusión pública de los videos y la gravedad de lo sucedido, la Dirección del Liceo Politécnico de Talagante emitió un comunicado oficial dirigido a los padres y apoderados.
En la declaración, la institución confirmó haber activado de inmediato los protocolos contemplados en su Reglamento Interno y en concordancia con las orientaciones del Ministerio de Educación.
Respecto del episodio ocurrido fuera del recinto, el colegio precisó que, aun tratándose de un hecho registrado en la vía pública, se procedió a aplicar las pautas de acción institucional correspondientes.
En relación con el incidente dentro del liceo, el equipo directivo enfatizó que se actuará de forma rigurosa en la aplicación de las medidas y sanciones contempladas en el marco regulatorio escolar.
Por último, tanto el establecimiento como la Corporación Municipal de Educación de Talagante manifestaron un rechazo categórico a cualquier manifestación de violencia, reafirmando su compromiso con el resguardo de la convivencia escolar y los derechos de los estudiantes.
El impacto de estos acontecimientos deja al descubierto los desafíos pendientes en materia de resolución pacífica de conflictos y contención emocional en los espacios escolares.
La respuesta institucional y el inicio de los procedimientos sancionatorios marcarán los próximos días, en una comunidad que exige garantías de seguridad tanto en los recintos educativos como en los espacios públicos de la comuna.