La iniciativa municipal municipalizó la respuesta a una sentida demanda de la comunidad educativa, incorporando un resalto plano con paso peatonal y estándares normativos para proteger el cruce diario de estudiantes y familias en el sector de La Isla.
Los equipos de la Municipalidad de Talagante concluyeron la instalación de reductores de velocidad en la intersección de las calles Juana Canales con Nueva Esperanza, ubicadas a la altura del colegio La Isla.
Esta intervención da respuesta directa a una necesidad sentida por la comunidad del sector, con el propósito fundamental de promover una circulación más segura y resguardar la integridad de peatones, conductores y familias de la comuna.
José Olivares, director de Tránsito de la municipalidad, detalló los alcances de los trabajos y precisó que la obra corresponde a un resalto plano estructurado como una acera continua. Su propósito central es brindar mayor seguridad al cruce de peatones, alumnos, apoderados y profesores en una zona de alta afluencia estudiantil.
El proyecto se originó a partir de una solicitud y gestión de la comunidad, lo que derivó en la realización de un estudio técnico previo por parte del municipio.
Asimismo, las obras se ejecutaron conforme a lo estipulado por el Decreto Supremo 200, normativa que fija las exigencias técnicas para este tipo de dispositivos de control de velocidad.
Con esta nueva infraestructura vial, el municipio busca prevenir situaciones de riesgo y consolidar entornos más seguros en las inmediaciones de los recintos educacionales de la comuna.