Un crítico y complejo escenario se vivió en la comuna de Talagante producto de las intensas lluvias y el peligroso incremento en el caudal de los ríos Mapocho y Maipo. Las labores de prevención y evacuación en la ribera se desplegaron durante la madrugada en medio de la máxima alerta de las autoridades locales.
El alcalde de Talagante, Sebastián Rosas, calificó la situación como «bastante compleja». Según explicó la autoridad comunal, cerca de las 4:00 de la mañana los indicadores de la crecida del río Mapocho-Maipo alcanzaron niveles equiparables a las emergencias ocurridas en la zona durante el año 2023, como la registrada en el sector de La Manresa.
Durante las horas más críticas de la emergencia, el jefe comunal reveló la falta de presencia y acompañamiento por parte de Senapred. Rosas señaló que en eventos meteorológicos anteriores las administraciones contaban con personal enviado por el organismo estatal que pernoctaba en la Delegación Presidencial. Sin embargo, en esta ocasión, al igual que en el episodio anterior, no contaron con dicho apoyo directo.
Pese al envío de alertas SAE y al trabajo continuo de casi cinco horas en terreno junto a Carabineros, Bomberos y personal municipal, muchas personas se negaron a evacuar.
Esta resistencia ha generado profunda frustración en las autoridades locales. Sebastián Rosas enfatizó que la permanencia de la municipalidad y los equipos de rescate durante la noche respondió principalmente a la protección de los niños y adultos mayores
Finalmente, el alcalde de Talagante realizó un enérgico llamado al Gobierno y al Gobernador Regional para erradicar definitivamente el campamento de la ribera, el cual lleva asentado más de una década y constituye una constante «bomba de tiempo». Rosas enfatizó que la resolución del problema pasa por una decisión y voluntad política.
Frente al riesgo constante que representan las crecidas estacionales, las autoridades locales reiteran que la permanencia del asentamiento en la ribera del río exige una intervención estatal urgente e integral que resguarde la vida humana y ponga fin a un peligro recurrente.